viernes, 6 de mayo de 2011

Otra vez ese filo-lefebvriano...

"...La liturgia de la Iglesia va más allá de la misma 'reforma conciliar', cuyo objetivo, de hecho, no era principalmente cambiar los ritos y los textos, sino más bien renovar la mentalidad y poner en el centro de la vida cristiana y de la pastoral la celebración del misterio pascual de Cristo. Por desgracia, tal vez, la liturgia ha sido acogida -también por nosotros pastores y expertos-, más como un objeto para reformar que no como un sujeto capaz de renovar la vida cristiana, desde el momento en que existe un vínculo estrechísimo y orgánico entre la renovación de la liturgia y la renovación de toda la vida de la Iglesia..."

Mensaje de S. S. Benedicto XVI a los representantes del IX Congreso Internacional de Liturgia, 
viernes 6 de mayo de 2011. 

Otra vez ese filo-lefebvriano...

"...La liturgia de la Iglesia va más allá de la misma 'reforma conciliar', cuyo objetivo, de hecho, no era principalmente cambiar los ritos y los textos, sino más bien renovar la mentalidad y poner en el centro de la vida cristiana y de la pastoral la celebración del misterio pascual de Cristo. Por desgracia, tal vez, la liturgia ha sido acogida -también por nosotros pastores y expertos-, más como un objeto para reformar que no como un sujeto capaz de renovar la vida cristiana, desde el momento en que existe un vínculo estrechísimo y orgánico entre la renovación de la liturgia y la renovación de toda la vida de la Iglesia..."

Mensaje de S. S. Benedicto XVI a los representantes del IX Congreso Internacional de Liturgia, 
viernes 6 de mayo de 2011. 

miércoles, 4 de mayo de 2011

El beso del Corán


Todos sabemos que un gesto es un movimiento corporal que expresa diversos estados interiores. Coincidimos con D. Iraburu en que, por lo general, los gestos pueden ser más equívocos que las palabras, pues un mismo gesto exterior puede tener significados opuestos: en los evangelios tenemos el beso de Judas y el beso de la pecadora a los pies del Señor; en la cultura occidental el eructo de un comensal se interpreta como una falta de cortesía, mientras que en países de origen árabe no se interpreta así, significando saciedad. En lo que diferimos de nuestro vecino infocatolico es en el subjetivismo con que interpreta los gestos pontificios.

Se suele clasificar los gestos en emblemáticos, que son aquellos que tienen una clara intención que los receptores comprenden perfectamente, porque conocen ya de antemano su significado; e ilustrativos que son los que se utilizan intencionalmente junto a una expresión oral a la que acompañan, y cuyo significado refuerzan. Así, el significado objetivo de un gesto emblemático le viene principalmente de las circunstancias en que se realiza. En cambio, el significado objetivo de un gesto ilustrativo, deriva principalmente de la expresión oral a la que acompaña.

Dado que no tenemos certeza de que el beato Juan Pablo II empleara el beso del Corán como gesto ilustrativo de sus expresiones, ni conocemos declaraciones interpretativas autorizadas, lógico es suponer que se trató de un gesto emblemático. Tenemos a mano el primer tomo de la más completa biografía del reciente beato (G. Weigel. WITNESS TO HOPE. Harper Collins Publishers, 2001), un verdadero campeón del juanpablismo, y ninguna de las 1038 páginas explica el gesto de besar el Corán. El libro trata in extenso sobre las relaciones con los musulmanes, el encuentro con los jóvenes mahometanos en Casablanca (1985), etc. Pero acerca del ósculo, nada de nada… ¿Por qué? Doctores tiene el juanpablismo que nos sabrán responder...

Ante un gesto emblemático del beato Wojtyla, hay que considerar las circunstancias. Y como la Iglesia es una sociedad tradicional, lo primero es indagar en su historia. ¿Alguna vez, en el pasado, un papa (beato) besó el Corán? Sinceramente, lo ignoramos.

Además, hay que reflexionar sobre las circunstancias que acompañaron al gesto del nuevo beato. Por los datos que tenemos, el beso fue un acto breve, fuera de lugares de culto, con un efecto de repercusión pública mundial. Y esta última circunstancia es la más delicada, porque las palabras convencen, pero los ejemplos arrastran. A millones de cristianos, que viven en un mundo relativista, se les mostró a un Romano Pontífice besando el libro sagrado de una religión falsa. Un gesto que para los católicos, además, evoca el beso litúrgico del Evangelio y del Altar.

Para D. Iraburu, la una única explicación posible no es más que un juicio de intenciones, en verdad incognoscibles porque no fueron explicitadas. Para nosotros, sería mejor incluir el ósculo del Corán en la petición general de su testamento:

…A todos les pido perdón. Pido también oraciones para que la misericordia de Dios se muestre más grande que mi debilidad e indignidad.”


El beso del Corán


Todos sabemos que un gesto es un movimiento corporal que expresa diversos estados interiores. Coincidimos con D. Iraburu en que, por lo general, los gestos pueden ser más equívocos que las palabras, pues un mismo gesto exterior puede tener significados opuestos: en los evangelios tenemos el beso de Judas y el beso de la pecadora a los pies del Señor; en la cultura occidental el eructo de un comensal se interpreta como una falta de cortesía, mientras que en países de origen árabe no se interpreta así, significando saciedad. En lo que diferimos de nuestro vecino infocatolico es en el subjetivismo con que interpreta los gestos pontificios.

Se suele clasificar los gestos en emblemáticos, que son aquellos que tienen una clara intención que los receptores comprenden perfectamente, porque conocen ya de antemano su significado; e ilustrativos que son los que se utilizan intencionalmente junto a una expresión oral a la que acompañan, y cuyo significado refuerzan. Así, el significado objetivo de un gesto emblemático le viene principalmente de las circunstancias en que se realiza. En cambio, el significado objetivo de un gesto ilustrativo, deriva principalmente de la expresión oral a la que acompaña.

Dado que no tenemos certeza de que el beato Juan Pablo II empleara el beso del Corán como gesto ilustrativo de sus expresiones, ni conocemos declaraciones interpretativas autorizadas, lógico es suponer que se trató de un gesto emblemático. Tenemos a mano el primer tomo de la más completa biografía del reciente beato (G. Weigel. WITNESS TO HOPE. Harper Collins Publishers, 2001), un verdadero campeón del juanpablismo, y ninguna de las 1038 páginas explica el gesto de besar el Corán. El libro trata in extenso sobre las relaciones con los musulmanes, el encuentro con los jóvenes mahometanos en Casablanca (1985), etc. Pero acerca del ósculo, nada de nada… ¿Por qué? Doctores tiene el juanpablismo que nos sabrán responder...

Ante un gesto emblemático del beato Wojtyla, hay que considerar las circunstancias. Y como la Iglesia es una sociedad tradicional, lo primero es indagar en su historia. ¿Alguna vez, en el pasado, un papa (beato) besó el Corán? Sinceramente, lo ignoramos.

Además, hay que reflexionar sobre las circunstancias que acompañaron al gesto del nuevo beato. Por los datos que tenemos, el beso fue un acto breve, fuera de lugares de culto, con un efecto de repercusión pública mundial. Y esta última circunstancia es la más delicada, porque las palabras convencen, pero los ejemplos arrastran. A millones de cristianos, que viven en un mundo relativista, se les mostró a un Romano Pontífice besando el libro sagrado de una religión falsa. Un gesto que para los católicos, además, evoca el beso litúrgico del Evangelio y del Altar.

Para D. Iraburu, la una única explicación posible no es más que un juicio de intenciones, en verdad incognoscibles porque no fueron explicitadas. Para nosotros, sería mejor incluir el ósculo del Corán en la petición general de su testamento:

…A todos les pido perdón. Pido también oraciones para que la misericordia de Dios se muestre más grande que mi debilidad e indignidad.”


martes, 3 de mayo de 2011

PROTOLEFEBVRIANO: Beato Juan Enrique Newman


«Pero un papa no es infalible en sus leyes ni en sus mandamientos, ni en sus actos de gobierno, ni en su administración, ni en su conducta pública
¿Fue infalible san Pedro en Antioquía, cuando san Pablo se le resistió? 
¿San Víctor fue infalible cuando excluyó de su comunión a las Iglesias de Asia? 
¿O Liberio cuando excomulgó a Atanasio? 
Y acercándonos a una época más reciente, ¿lo fue Gregorio XIII cuando hizo acuñar una medalla en honor de la matanza de la noche de san Bartolomé? 
¿O Paulo IV en su conducta con Isabel (de Inglaterra)? 
¿O Sixto Quinto cuando bendijo la Armada? 
¿O Urbano VIII cuando persiguió a Galileo? 
Ningún católico pretendió jamás que estos papas fueran infalibles al obrar así.»

Beato Juan Enrique Newman


Imagen de la Misa y acto de beatificación del cardenal Juan Enrique Newman, en la ciudad inglesa de Birmingham el 19 de septiembre de 2010. Nótese que preside el Santo Padre Benedicto XVI, algo muy raro en él. 

"Newman pertenece a los grandes maestros de la Iglesia, tanto porque toca nuestro corazón como porque ilumina nuestra mente." (Card. Ratzinger en L'Osservatore Romano, 1º de junio de 2005.)

PROTOLEFEBVRIANO: Beato Juan Enrique Newman


«Pero un papa no es infalible en sus leyes ni en sus mandamientos, ni en sus actos de gobierno, ni en su administración, ni en su conducta pública
¿Fue infalible san Pedro en Antioquía, cuando san Pablo se le resistió? 
¿San Víctor fue infalible cuando excluyó de su comunión a las Iglesias de Asia? 
¿O Liberio cuando excomulgó a Atanasio? 
Y acercándonos a una época más reciente, ¿lo fue Gregorio XIII cuando hizo acuñar una medalla en honor de la matanza de la noche de san Bartolomé? 
¿O Paulo IV en su conducta con Isabel (de Inglaterra)? 
¿O Sixto Quinto cuando bendijo la Armada? 
¿O Urbano VIII cuando persiguió a Galileo? 
Ningún católico pretendió jamás que estos papas fueran infalibles al obrar así.»

Beato Juan Enrique Newman


Imagen de la Misa y acto de beatificación del cardenal Juan Enrique Newman, en la ciudad inglesa de Birmingham el 19 de septiembre de 2010. Nótese que preside el Santo Padre Benedicto XVI, algo muy raro en él. 

"Newman pertenece a los grandes maestros de la Iglesia, tanto porque toca nuestro corazón como porque ilumina nuestra mente." (Card. Ratzinger en L'Osservatore Romano, 1º de junio de 2005.)

sábado, 30 de abril de 2011

Beatificación de Juan Pablo II y juanpablismo


DEFINICIONES. La canonización es la sentencia definitiva del Romano Pontífice, por la cual se declara solemnemente que un siervo de Dios goza de la gloria celestial y, por consiguiente, se recomienda a todos los fieles de la tierra el culto de dulía en su honor. En cambio, la beatificación es una sentencia auténtica, de carácter previo, declarando la santidad y la gloria de un siervo de Dios en orden tan sólo a un lugar particular, y de una manera restringida. Es lo que dicen...

NUESTRA ACTITUD. Coincidimos con Terzio dejando "...constancia de la obediente obsequiosidad con la que el que esto escribe acogerá/acatará al beato súbito (y al santo, si llega). Pero conste también que a los Santos en particular se les tiene devoción libre y concreta, sin obligación de encenderles velas a disgusto. Así que, supongo, al beato súbito le profesaré devoción global, sumaria, en el totum de la Communio Sanctorum."

JUANPABLISMO. Veremos y leeremos las manifestaciones del entusiasmo juanpablista en las formas más extravagantes. Una legión de papistas, papólatras, papanatas, obsecuentes, ignorantes, tontos, fatuos... dirán sandeces a granel. Que si venció al comunismo, que si fue un gran deportista, que si su obra de teatro fue la mejor de todas, que fue el más grande filósofo del siglo XX, que fue un gran comunicador...

DE SU TESTAMENTO, tomamos unas palabras:

"Doy las gracias a todos. A todos les pido perdón. Pido también oraciones para que la misericordia de Dios se muestre más grande que mi debilidad e indignidad."

"Expreso mi más profunda confianza en que, a pesar de toda mi debilidad, el Señor me conceda todas las gracias necesarias para afrontar, según su voluntad, cualquier tarea, prueba y sufrimiento que quiera pedir a su siervo, en el transcurso de la vida. Confío también en que no permita nunca que, a través de cualquier actitud mía: palabras, obras u omisiones, traicione mis obligaciones en esta santa Sede de Pedro."

ADDENDUM. Unas muestras de juanpablismo:

"que fue elegido Papa después de cuatro siglos de papas italianos y que fue el Papa más universal y más conocido de todos los tiempos" (Ramón Jaúregui)

"Una bomba teológica y sexual, un catecismo, mujeres sabias... Juan Pablo II, maestro del siglo XXI" (Pablo Ginés/La Razón)

"el mundo le debe su contribución a la caída del muro de Berlín" (Juan Luis Lorda, La Razón)

"Persona y acción es la obra cumbre del pensamiento filosófico de Karol Wojtyla y uno de los textos antropológicos decisivos del siglo XX. El modo genial en que concilia la filosofía del ser y de la conciencia, la fenomenología y el tomismo desde una perspectiva personalista, la convierten en una obra de referencia insoslayable". (Juan Manuel Burgos, Aceprensa)

y un poco de sentido común cristiano:

"no significa la reivindicación de su pontificado entero, ni pone un aval definitivo sobre el mismo, sino que afecta a la persona" (Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid)